Reseña del cuarto tomo de la Colección Batman y Superman publicada por la Editorial Salvat – La broma asesina por Alan Moore y Brian Bolland.
Una de las grandes obras maestras imprescindibles en cualquier biblioteca que se jacte de comiquera. Corría el año 1998 cuando Alan Moore, creador de Watchmen, traía una breve pero potente y macabra historia que involucró a Batman, Batgirl, el comisionado Jim Gordon y al Joker. La broma asesina ha trascendido con el correr de los años posicionándose como una de las obras de culto más importantes en la vida del murciélago de Gotham City.
¿Qué se puede decir de Alan Moore? Genio, osado, magnífico y un poco loco. V de Vendetta, From Hell y The League of Extraordinary Gentlemen son alguna de las sublimes obras que adornan el catálogo del escritor nacido en Northampton hace más de 60 años. Si bien se encuentra en conflicto con DC Comics por el uso que la editorial está haciendo de una de sus creaciones como Watchmen, Moore ha escrito su más grandes obras en conjunto con ellos por lo que su vinculación a DC siempre se hace presente.
Por su parte, Brian Bolland fue quién se encargó de ilustrar las 48 páginas y portada de la historia que marcaría un antes y un después en la vida del Caballero Oscuro. Ganador y varias veces nominado a los premios Haxtur, Bolland se ha destacado por sus trabajos como Camelot 3000, Wonder Woman, Animal Man y tanto otros.
¿Por qué es tan importante The Killing Joke en el mundo de los cómics? Bueno, no solo porque el Joker lleva a un nivel extremo su violencia y sadismo, o porque vemos a Batman luchando con todas sus fuerzas por no romper su único código inquebrantable. Moore nos da por primera vez un vistazo a los orígenes del Príncipe payaso del crimen, la historia de Jack Napier, un comediante fracasado devenido en maleante de poca monta que tras enfrentarse a Batman cae en un tanque de la empresa Ace Chemicals.
De cualquier modo, esta historia es mucho más que una narrativa de orígenes. Bajo la premisa de “solo se necesita un mal día” el Joker quiere demostrar que cualquiera, incluso el héroe de capa blanca de Gotham, el que siempre juega con las reglas claras puede volverse loco y es por eso que la gran víctima aquí es Jim Gordon. Sin entrar en detalles de la trama, el comisionado atraviesa una serie de torturas tanto físicas como psicológicas, sobre todo esta última, dónde Bárbara, su única hija, es la otra gran víctima sin saber así que el daño también recae en la Batfamily.
La historia tiene que ser leída con suma atención hasta la última viñeta puesto mucho debate se ha armado en torno al final de The Killing Joke ¿Qué ha pasado con el código de Batman? ¿Sigue siendo el encapotado fiel a sus principios o finalmente el Joker ha logrado quebrar el ideal del Caballero Oscuro?



