¿Cómo era tu nombre? ¿Eres hombre o mujer? ¿Cómo se llama mi nieto? Ese chico que vive en el mismo pueblo que yo desde hace doce años, un pueblo con sólo 9 habitantes. No hay chances que te acuerdes el nombre de nadie Profesor Oak. Pero el porqué de la amnesia de este querido científico no es la pregunta más grande de los juegos de Pokémon de primera generación. No, es esa maldita camioneta.
No es un juego muy complejo. Honestamente estaba repleto de bugs. Pero no le impidió moldear a toda una generación. No había quien no amase coleccionar monstruos, condenarlos a una vida de esclavitud para enfrentarse a muerte unos contra los otros. Luego ser resucitados para continuar con la maldición. O quizás ser destinados a un limbo por la eternidad, olvidado entre cajas (¿POR QUÉ CAJAS?) en una computadora. YEEEEYYY diversión sana para chicos.
Lo que importa es que si bien el juego era increíble, los detalles no eran una parte muy importante. Los arboles eran todos iguales, los NPC’s solían tener una de entre 10 caras (aprox.), los límites del mundo estaban definidos por barriles… Pero al menos había un casino (que juego tan educativo).

Increiblemente, la gente en el mundo de Kanto (donde transcurre el juego) no utiliza vehículos. Quizás una bicicleta. Pero todo se hace con el esfuerzo de tu querida mascota esclavo. Volar, nadar, mover cosas. Un tipo en el juego cuenta que está construyendo un edificio con su Pokémon. No creo que las personas hagan mucho trabajo, si se lo pueden dejar a dragones gigantes o humanoides extremadamente musculosos con cuatro brazos, que respetan incondicionalmente sus órdenes (siempre y cuando tengan los pines correspondientes. OJO).
¿Por qué razón, en la creación de este juego, habría una camioneta? UNA CAMIONETA. No hay autos, colectivos, motos, nada. Y encima no está en un lugar accesible. Es probable que hayas pasado todo el juego, de principio a fin, derrotado a todos los entrenadores, destruido incontables veces el honor del nieto ignoto del profesor Oak (a ese que condenaste con “Tonto” como nombre, que maduro que eras), esclavizado cada tipo de monstruito del planeta, y aun no lo hayas visto. Y es que según la continuidad del juego, no deberías poder verlo. Pero ahí está, riéndose de todos nosotros.
Si por alguna razón el S.S. Anne, el barco del juego, no partió del puerto y vos tenés un Pokémon con el movimiento SURF, lo podés ver. Entrás al muelle donde espera el barco y con un Pokémon nadás hacia la derecha. Y ahí está la camioneta, sola, haciendo nada.
Su misteriosa presencia sólo generó leyendas. No podía estar tan oculto y ser tan extraño a la vista sólo por casualidad. Había quienes decían que si utilizabas el movimiento STRENGTH la podías mover y abajo estaba Mew, el Pokémon legendario e inconseguible (legítimamente). Pero no era así. Por eso otros dijeron que si vencías cien veces al Elite Four, ahí si lo podías mover, pero no. Otro decían que si atrapabas a todos los Pokémon el profesor Oak te daba la llave para poder manejarlo en vez de la bicicleta. Hubiese sido el nacimiento del GTA antes de tiempo, pero tampoco era verdad.
La realidad es que probablemente haya sido una estrategia para condenar a niños de ocho años a pasar quinientas horas jugando un juego que se puede ganar en menos de un día. O una lección para la vida, la obsesión por pequeñas cosas sólo nos lleva a destruirnos a nosotros mismos. Y un cartucho de gameboy.

