La desarrolladora llegó a un acuerdo con Rockstar Games para realizar las remakes de Max Payne y Max Payne 2: The Fall of Max Payne, títulos lanzados en 2001 y 2003.
A esta noticia no la teníamos en el radar. En el día de la fecha Remedy Entertainment, que viene de romperla toda con Control y la remasterización de Alan Wake, anunció en un comunicado de prensa que serán los responsables de traer a las pistas nuevamente a Max Payne, con una remake que involucra los dos primeros juegos de la franquicia.
Remedy llegó a un acuerdo con Rockstar Games – dueños de los derechos – para llevar adelante el proyecto con el mismo motor que utilizaron para Control
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We are pleased to announce that we will remake the iconic Max Payne and Max Payne 2: The Fall of Max Payne, in a new development agreement with Rockstar Games.
Read the full press release here: https://t.co/gx9tuH425j
— Remedy Entertainment (@remedygames) April 6, 2022
Desde Rockstar todos fueron elogios, o así lo dejó en claro su CEO Dan Houser: “Nos emocionamos cuando nuestros viejos amigos de Remedy se acercaron a nosotros para rehacer los juegos originales de Max Payne. Somos grandes fanss del trabajo que Remedy ha creado a lo largo de los años, y no puedo esperar para jugar estas nuevas versiones“.
Remedy anticipó que el proyecto atraviesa las primeras fases de desarrollo, así que hasta mediados de 2024 no esperen noticias concretas. Las remakes con las que trabajará la desarrolladora son Max Payne y Max Payne 2: The Fall of Max Payne, estrenados en 2001 y 2003 respectivamente.
