Este relanzamiento de Chrono Cross llega un poco de accesibilidad para aggiornar la experiencia y el agregado de un contenido que nunca había llegado a nuestras tierras.
Hablar de Chrono Cross es hablar de uno de los rpg más relevantes de comienzos de siglo, y que al mismo tiempo es una secuela que hizo escuela durante la primera generación de PlayStation.
No es la primera vez que tenemos la posibilidad de revivir estos clásicos del género a través de texturas suavemente mejoradas, algunas improvisaciones en la jugabilidad que intentan modernizar la experiencia, pero con todo su contenido inmaculado para que también, los que nunca tuvieron la posibilidad de disfrutarlo, se aventuren en este clásico que, sacando el hecho de su apartado audiovisual y rendimiento, mantiene un espíritu inmaculado.
Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition, además, incluye por primera vez el lanzamiento de Radical Dreamers, una suerte de novela visual que funciona como puente entre los eventos de Chrono Trigger y Chrono Cross, expandiendo el lore y con la particularidad de que, en su momento, nunca había llegado para Occidente, mucho menos con una traducción en varios idiomas.
Los engranajes del destino, en movimiento.
No vamos a tapar el sol con la mano. Volver a rejugar un título que tiene 22 de años de antigüedad trae a colación denotar varios aspectos que remarcan que el paso del tiempo pesa fuerte en aspectos que actualmente tienen una evolución muy marcada: gráficos, rendimiento, experiencia de usuario e interacción con los entornoes. Sin embargo, y pese a estos detalles, Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition demuestra que el paso del tiempo no lo excluye de seguir marcando escuela no solo dentro del género, sino en lo que también se refiere a la narrativa en videojuegos y cómo conectar con los jugadores.
Con una estructura de jrpg con combate por turnos tradicional, Chrono Cross buscó darle una vuelta de tuerca a finales de la primera generación de PlayStation con varias particularidades que, en su momento, le dieron esa sensación de “único”. Los golpes de los personajes se dividen en débil, medio y fuerte, cada uno con su probabilidad de impactos; afinidades elementales que iban cambiando según las habilidades que usemos en combate; y por último la posibilidad de contar con hasta 45 personajes jugables.

45 personajes jugables en un rpg es una bestialidad, pero Chrono Cross logra hacer funcionar esto otorgando una capa de rejugabilidad en toda la propuesta: no podremos conseguir a todos los personajes en una sola partida. Si bien hay una suerte de linealidad en sus dinámicas , las decisiones que tomemos para abordar ciertos objetivos/locaciones cambiarán el curso de la historia y, por consecuencia, los personajes que se unirán a Serge, el protagonista de la aventura.
Chrono Cross, narrativamente hablando, ofrece una de las experiencias más profundas y encantadoras dentro del género. La historia combina viajes en el tiempo, mundos paralelos y la rueda del destino impactando en los personajes. El disparador de la historia arranca cuando Serge descubre que viajó a una mundo alterno en el que él murió de chico y nadie tiene noción de él. Esto sin embargo, es la punta del iceberg de un relato en el que la huella del protagonista es mucho mayor a medida que vamos sumergiéndonos en la historia pero en la que también se ven involucrados un repertorio de personajes amplio y cada uno con su merecida profundidad narrativa. La libertad que tenemos para alternar entre los mundo y darle un curso más directo a la historia del personaje durante las diversas bifurcaciones sigue posicionando al juego como un exponente dentro de los rpg y que sigue marcando escuela al momento de querer contar un relato tan impactante como imprecedible.
¿Qué particularidades trae Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition para ser una propuesta más amigable con el público moderno? El primer punto es la posibilidad de aumentar la velocidad del juego – incluso también la podemos relentecer, algo que no le encontré el más mínimo sentido. Esto es una herramienta fundamental para las exploraciones más pesadas y también para avanzar rápido entre secciones y combates que sabemos que vamos a ganar sin mucho transpirar. Como contrapunto, esto rompe completamente el rendimiento del juego y bajando la tasa de frames por el piso. Convengamos que, si vas a usar esta opción en momentos puntuales de la experiencia, es porque no estás buscando una estabilidad en los fps como prioridad, así que tampoco es algo que rompa sideralmente la experiencia.

Como adicional, también agregaron la posibilidad de boostear nuestros personajes y evitar recibir daño, así como también la posibilidad de anular cualquier tipo de encuentro aleatorio. Estas opciones, que directamente rompen todo el flujo del desafío jugable y sacan todo el encanto de la estrategia en los combates, busca sacar de la ecuación a la arista de las batallas y darle un mayor sentido a disfrutar de la experiencia narrativa y conocer a fondo su mundo.
Pasando por los diferentes escenarios, y viendo el poco trabajo que hicieron para pulir los escenarios o mejorar los modelados 3d de los persoanjes, queda en evidencia que Square Enix tocó lo justo y necesario en esta remasterización – muy similar a la que vimos en Final Fantasy VIII Remastered – y que no se metieron de lleno para dar un lavado de cara al 100%.
La gran novedad de esta propuesta pasa al 100% por Radical Dreamers, la novela visual lanzada por la extinta SquareSoft en 1996, protagonizada por Serge, Kid y Magil. Es una historia paralela a los acontecimientos de Chrono Trigger pero que, en declaraciones de sus responsables, fue el punto de partida y una suerte de inspiración para lo que fue Chrono Cross. Si querés conocer más sobre el lore de este universo y tenías esto como deuda pendiente adicional, es un agregado 100% enriquecedor, pero que también se puede pasar completamente por alto.

Conclusión
Siempre vamos a pedir un poco más de amor y dedicaciones al momento de hablar de remasterizaciones, pero Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition demuestra que, sacando los conceptos audiovisuales, su estructura jugable está intacta, con un potencial tremendo y que florece gracias a la libertad que ofrece el título tanto en estrategias de combate, personajes que se suman a nuestro equipo y los caminos secundarios que podemos tomar.
El agregado de la novela visual es un mimo a los fans y también una suerte de saldar una deuda pendiente que, por cuestiones de idioma y distribución, en su momento no se pudo disfrutar.
El legado de Chrono Cross continuó a través de otras franquicia y floreció en otros rpg que buscaron emular su fórmula y pinceladas de su narrativa, pero no estaría nada mal que este sea el punto de partida para pensar en un nuevo capítulo de esta historia.
