A algo más de un año de su lanzamiento, Nintendo sigue sumando a su franquicias más potentes al catálogo de Switch 2, y llegó el turno de Fire Emblem Fortune’s Weave. El plato fuerte de septiembre que tiene sabor a administración de recursos.
La saga de RPG táctico acompaña a la gran N desde 1990, y desde el éxito en 2012 de Fire Emblem Awakening para la Nintendo 3DS, la saga cariñosamente motada como “ajedrez con waifus” empezó a tomar un lugar de importancia dentro de las propiedades intelectuales en el menú de la marca nipona. Y esta vez, les dieron el voto de confianza a Fire Emblem Fortune’s Weave para ocupar el lugar prominente en el tercer trimestre para los lanzamientos de la nueva consola.
En Intelligent Systems –la desarrolladora histórica de Fire Emblem– no son necios, y saben reconocer sus aciertos y fracasos. Por eso tomaron la que hasta ahora había sido su entrega más importante en ventas para continuar el linaje del RPG táctico.
Fire Emblem Fortune’s Weave viene a ser como un sucesor en espíritu de Fire Emblem Three Houses. No es una secuela directa, porque dentro de la trama del juego,sucede antes de los eventos del Monasterio de Garreg Mach. Y vale aclarar, tampoco es necesario haberlo jugado para optar por empezar este.
A diferencia del juego de 2019, Fortunes Weave tiene lugar en el Imperio de Dagda, un nuevo continente gobernado por un Divino soberano, que gobierna desde la capital Dagsion, el corazón político y geográfico del continente. En esta ciudad, tienen lugar un evento histórico, los Juegos Heróicos, una convocatoria a los más grandes guerreros del mundo para competir en el coliseo de Dagsion. Su recompensa, un deseo a ser cumplido por el Divino Soberano.
En este contexto, 4 contendientes al campeonato llegan a Dagsion con la intención de cumplir sus sueños, los protagonistas de esta nueva entrega. Cai, un joven muchacho que quiere salvar a su padre de una condena que sucedió antes de que él naciera. Theodora, una reina de un pueblo peleando por una soberanía no reconocida. Leda, una noble disfrazada de barda con una lista de personas para eliminar en venganza. Y Dietrich, un guerrero con sed de sangre, recién arribado de Fódlan que solo quiere pelear con adversarios más poderosos.
Ya Three Houses nos había dado la oportunidad de elegir entre varias rutas para desarrollar, pero la novedad que nos presenta Fortunes Weave, es que podemos ir entrelazando los hilos de los diferentes personajes para ir armando el entramado de la historia. Y el mismo juego nos invita a hacerlo de dos formas.
En primer lugar, es algo que está trabajado desde un aspecto técnico. Fortunes Weave nos da la posibilidad de saltar de una ruta a otra en cualquier momento que queramos desde una misma partida. Al momento de hacer el cambio nos confirman que, aunque estemos empezando desde cero en un nuevo camino, vamos a mantener la progresión anterior hasta el momento en que queramos recuperarla.
Pero también se nos incentiva a hacer el cambio de ruta desde la historia. Los personajes que lideremos se van a ir encontrando con eventos que sucedieron en alguna de las otras rutas, y para poder comprender en total detalle cómo llegó a suceder algún evento, tenemos que vivir el punto de vista de otro personaje.
No hay una ruta correcta, o forma indicada de ir cambiando de personajes. Queda en voluntad del jugador definir cómo quiere encarar su partida. Sea terminar una ruta antes de empezar la que sigue, hacer un capítulo en cada una, o cualquier punto intermedio. Y todos los caminos terminan convergiendo en uno solo para cuando avanza la historia, por lo que es importante llegar preparados.
Esta metodología para desarrollar la historia es una norma en general en el juego. Es responsabilidad de cada jugador ir reconstruyendo los hechos que llevaron al estado de situación actual de Dagda. Se nos presenta un pasado plagado de tragedias, y un futuro que vaticina una catástrofe, y es nuestra responsabilidad poder hilar todo lo que sucedió en el medio.
Pero entre tanto vamos resolviendo el futuro de la humanidad en Dagsion, Fortunes Weave nos ofrece muchas cosas para hacer. Si bien la jugabilidad base sigue la misma línea que viene desarrollando Inteligent Systems desde su primer juego, a esta iteración se le agregan una serie de mecánicas novedosas.
Fortunes Weave no es un juego de mundo abierto, pero es lo más parecido que vimos hasta ahora en Fire Emblem. Cada evento en el juego está ubicado temporalmente en un calendario, y cómo queramos aprovechar el tiempo en el medio es nuestra decisión. El juego nos ofrece muchas formas de vivirlo. Podemos elegir entre explorar mazmorras, tener combates eventuales, entrenar en la arena, acumular recursos, ir al teatro, a las termas, comer con personajes. O incluso tenemos la posibilidad de no hacer nada de eso, y saltear en el tiempo hasta el próximo capítulo.
El nombre del juego es administrar tus recursos. Y por esto nos referimos a cómo manejamos el crecimiento de nuestras unidades, cómo las posicionamos y equipamos en el combate. Pero también cómo utilizamos nuestro tiempo, y queda en cada jugador tomar las correspondientes decisiones para garantizar la victoria.
Otra parte importante del juego, es como vamos a ir armando nuestro ejército. Y aquí quienes jugaron al Three Houses se encontrarán algo similar a lo que conocieron en la entrega de Nintendo Switch. Si bien empezamos con algunos personajes asociados a nuestra facción, tenemos la posibilidad de incorporar más de los combatientes de los Juegos Heróicos. Y Fortune’s Weave tiene un roster con más de 50 personajes jugables, muchos de ellos disponibles para sumar a nuestras fuerzas de combate a razón de regalos y comidas compartidas.
Y estos combatientes, al igual que en las últimas entregas de Fire Emblem, pueden ser personalizables. Es decir, tenemos la posibilidad de cambiar sus clases, habilidades y equipamientos, para aprovecharlos como consideremos mejor para nuestra partida.
Si bien todos tienen su personalidad y aptitudes, es importante destacar el desarrollo de los personajes principales: Kai, Dietrich, Theodora y Leda. Que especialmente durante el primer acto del juego vamos conociendo y aprendiendo a querer. Se distinguen en particular del quinto protagonista, nuestro personaje custumozable que cobra relevancia especialmente en el tercer acto del juego, y que por ser intrínsecamente un personaje sin mucha identidad, para que el jugador se pueda imprimir en él o ella, eso mismo cala en el afecto que le podamos tener, especialmente comparado con los otros personajes con los que venimos jugando varias horas antes.
En el apartado gráfico, este juego aprovecha la potencia mejorada de la Nintendo Switch 2 mostrándonos una Dagsion lleno de vida. Edificios gigantes, un paisaje encantador, una ciudad con habitantes y situaciones cotidianas teniendo lugar en todo momento.
Las interfaces y displays durante la partida también subieron de nivel. Toda interacción tiene una animación y partículas que hacen todavía más dulce subir un nivel o acertar un golpe crítico. Los combates están plagados de acción y de frames alucinantes, que ayudan a imprimir la emoción en este juego de guerra. Y otra gran incorporación a la series es que ahora los retratos de los personajes también tienen movimiento, dándole un extra emocional a las conversaciones más casuales que hay entre personajes.
Sin embargo, el premio del apartado gráfico se lo llevan las animaciones narrativas. Mantienen la línea estética del juego, pero con un aspecto simplemente superior. Dan ganas de quedarse viéndolas como si fueran una película y nos hacen fantasear con un Fire Emblem que en un futuro consiga verse así en todo momento.
Esto no significa que el juego está todo lo pulido que podría. Se nota como recortaron algunas distancias con interacciones entre personajes y las texturas de los ambientes. Y son especialmente esas primeras que generan situaciones que inevitablemente rompen la inmersión en el juego.
En lo que respecta a sonido, el juego sabe a la perfección cómo colorear los diferentes momentos con canciones que destaquen. Fortune’s Weave combina en su repertorio una serie de canciones principales, cambios instrumentales según el héroe que estemos manejando y reversiones de canciones de Three Houses, que hacen que estas dos historias también conecten desde un plano emocional.
Una buena cantidad de los diálogos están interpretados por actores de voz, y se pueden escuchar en inglés o japonés. Y si bien la primera en el mundo occidental sale por defecto, peca a veces en la dirección de la ejecución, sonando demasiado caricaturesca en algunos casos. En contraste, las voces en japonés tienen grandes interpretaciones.
Conclusión
Fire Emblem expande de una forma virtuosa su repertorio de juego. En Fortune’s Weave se abren las puertas a explorar y descubrir la historia y oportunidades del continente de Dagsia. El juego aprovecha virtuosamente estas nuevas posibilidades, tanto en su apartado técnico como en su expansión de jugabilidad, para construir una historia interesante de descubrir y divertida para atravesar una vez, otra por cada ruta, y quizás algunas veces más.
Con el paso del tiempo, Nintendo está encontrando en Fire Emblem una gran propiedad intelectual, y esperamos que este juego de lugar a que se siga expandiendo en este universo y cementando su posición dentro del panteón de las grandes franquicias, junto a otros grandes como Mario, Zelda y Metroid.
Fire Emblem Fortune’s Weave construye sobre su juego más potente hasta el momento, Fire Emblem Three Houses, y nos muestra un continente de Dagda lleno de actividades, personajes, y batallas. Visualmente superadora a lo que venían haciendo, pero aun no a la altura de la generación actual de juegos. Una aventura ideal para jugadores nuevos o experimentados listos para administrar recursos y con más de cien horas para disponer.







