Lentamente, todas las luminarias de la cartelera de Nintendo se hacen presentes en la Switch 2. El dino verde dice presente en esta encantadora aventura de exploración para niños curiosos y adultos que no soltamos.
El no tan extinto amigo jurásico de Mario, luego de su notable protagonismo en la reciente incursión cinematográfica, ha firmado su contrato para la nueva generación. Desde la Super Nintendo a hoy, cada consola contó con su entrega con Yoshi como protagonista, y su identidad quedó ratificada en cada una de esas joyas que podrían contarse tranquilamente entre los clásicos de la compañía. Con personajes que regresan y una catarata de figuras nuevas que se incorporan a este universo visual, Yoshi and the Mysterious Book está aquí luego de una anticipada espera tras su anuncio en un Nintendo Direct de septiembre de 2025.
Fiel al estilo de su amigo fontanero, Yoshi cuenta con sus habilidades familiares en un entorno nuevo para practicarlas. De la mano del estudio afiliado Feel-Good (nombre apropiado para este título, si los hay), el equipo detrás de esta entrega ya viene contribuyendo desde 2015 a la saga del dinosaurio verde con las iteraciones de Wii U y la primera Switch. Lejos de reinventar la fórmula, Yoshi and the Mysterious Book apuesta por otra demostración de cómo la simpleza rinde fruto. Ahora bien, ¿se trata del vestido Chanel multiusos o sopa otra vez? Veamos cómo es la experiencia en este exclusivo de Nintendo Switch 2.
¡A explorar se ha dicho!
Yoshi and the Mysterious Book parte de una premisa tan sencilla como encantadora: aventurarse en un mundo lleno de criaturas desconocidas. Como su título lo indica, un libro misterioso queda en manos de las criaturas protagonistas luego de que el (cuasi) antagonista de la entrega, Bowser Jr., caiga accidentalmente dentro de las páginas del libro. Este, antropomorfizado como acostumbra este universo, se hace llamar Prof. Leo y, al caer en la jurisdicción de los Yoshi, pide ayuda a ellos para completar sus páginas, que han sido parcialmente borradas con la intrusión de Bowser Jr. Se trata de una serie de capítulos que exhiben hábitats y, en ellos, especies fantásticas sin nombre y características encantadoras que esperan a ser descubiertas. Nuestro trabajo en la piel escamosa del personaje es investigarlos, darles nombre y así, completar la enciclopedia del Profesor Leo.
Dada la sensibilidad pueril del relato, la linealidad de la trama es meramente una excusa para organizar el recorrido del jugador. La historia es apenas una excusa para ejercer la acción más importante: curiosear. Yoshi nos invita a explorar los recónditos rincones de praderas, boques, costas y demás biomas en búsqueda de estas simpáticas criaturitas. No hay medidores de tiempo, no hay prisas, solo serendipia. Eventualmente, los hechos desembocan en una resolución de la subtrama Bowser Jr. (y su secuaz Kamek), pero son apenas el condimiento del plato principal: explorar. Además, nuevos descubrimientos habilitan caminos alternativos, creando valor rejugabilidad y una suerte de “elige tu propia aventura”.
Premio al experimento
Entonces, con la curiosidad como motor principal de Yoshi and the Mysterious Book, el jugador tiene en sus manos los resortes para controlar al dinosaurio y guiarlo en su expedición. Todo lo conocido vuelve: los lengüetazos, los zapateos en el aire para flotar unos segundos, los huevazos, etc. Todo ello está al servicio de los bichos que pueblan la aventura. Podemos tratar de engullirlos, cargarlos en nuestras ancas, pisotearlos. Cada uno de nuestros intentos puede activar un descubrimiento, objetivo central de la aventura. Cada nivel se centra en una de las criaturas, y nuestra meta es entender todas sus cualidades. Desde la posibilidad/imposibilidad de fagocitarlos a cómo interactúan con el entorno, todo ensayo puede darnos recompensas.
Un cuento infantil pintado a mano
Yoshi and the Mysterious Book no sería lo que si no fuera por su vistoso apartado audiovisual. Con una estética de cuento infantil a trazos gruesos de lápices, cada secuencia del juego está cargada de animaciones coloridas. El resultado son detallados escenarios que, lejos de abrumar, dotan de una calma luminosa para dejarse llevar por la curiosidad. El ritmo amable del juego permite tomarse el tiempo de admirar el trabajo gráfico, con paisajes salidos de cuadros y personajes encantadores que viven en él. Más aún, fiel a su estética caricaturesca, el ritmo de cuadros por segundo de los movimientos de estos personajes le da un dinamismo visual que no pasa desapercibido.
En la misma tónica, la música a cargo de Kumi Tanioka goza del mismo discreto encanto. Sin sobresaltos y conforme a los cánones caricaturescos, la partitura aporta un balance a la gráfica, acompañando la exploración del jugador. Dentro de lo sonoro, lo único que no necesariamente da en la nota es aquella decisión tan utilizada en el universo Mario de cambiar diálogos leídos por ruidos guturales para representar a los personajes, un estilo que, en última instancia, queda a (dis)gusto del consumidor. No quita que el trabajo de localización está hecho para Latinoamérica, una regla que debería ser de oro para muchos títulos, pero a veces brilla por su ausencia. En rigor, Nintendo particularmente viene haciendo un buen trabajo en cerciorarse de que sus IPs más importante hablen español latino últimamente, y Yoshi and The Mysterious Book no es la excepción.
Yoshi and the Mysterious Book: ¿vale la pena?
Como saga ya arraigada y regreso esperado por cada nueva generación de consolas, Yoshi ya es una garantía de calidad. Puede no apelar a todo público, pero sin duda posee un fandom infantil y adulto nostálgico que gusta(mos) de revivir glorias emotivas de personajes afables. En ese sentido, Mysterious Book es un rotundo sí, una prueba más de que la fórmula funciona y todavía tiene lugar para la creatividad sin necesidad de reinventar la rueda. La innovación no es grande, pero la familiaridad es total, y su accesibilidad puede atraer a una audiencia amplia, ávida de pasar un rato de disfrute sin prisas, dificultades ni ansiedades.
Poco hay para reprocharle a Yoshi and the Mysterious Book. Puede no ser la entrega más fuerte entre sus más recientes, y hay quienes pueden hallar repetitiva la dinámica de exploración. La falta de desafíos fuertes no es del agrado de todos y claramente la propuesta de este juego es una de calma amable y del disfrute del viaje más que del objetivo. Entonces, la conclusión es clara: aunque no universal, Yoshi and the Mysterious Book es todo lo que su público espera. Esto es, una propuesta estética memorable, una jugabilidad acogedora y un encanto de principio a fin; un producto clásico de Nintendo.
Yoshi vuelve a decir presente en Nintendo Switch 2 con una aventura encantadora donde la curiosidad manda. Yoshi and the Mysterious Book apuesta por la exploración tranquila, el descubrimiento constante y una jugabilidad acogedora que encuentra en la simpleza su mayor virtud. Entre criaturas adorables, caminos alternativos y escenarios salidos de un cuento infantil pintado a mano, la nueva entrega del dinosaurio verde reafirma que la fórmula todavía funciona: sin reinventar la rueda, Nintendo vuelve a ofrecer una experiencia cálida, memorable y encantadora.
