Jason Bateman y Rachel McAdams protagonizan Noche de juegos, una comedia que juega con el cerebro del espectador.

Siete adultos protagonizan en carne propia un juego de mesa que se sale por completo de control. Esa es la premisa de Noche de juegos, una comedia ingeniosa dirigida por John Francis Daley y Jonathan Goldstein que mezcla varios elementos para enredar y mantener intrigado al espectador.

La película se centra en Max (Jason Bateman) y Annie (Rachel McAdams), una pareja extremadamente competitiva que a menudo se reúne con sus amigos a jugar juegos de mesa. La situación se complica cuando Brooks (Kyle Chandler), el hermano de Max, llega de visitas y decide llevar toda esa diversión al siguiente nivel. De pronto, todos deben hacer mucho más que avanzar casilleros o adivinar palabras.

Esta trama resulta de lo más interesante, aun cuando su género principal es la comedia. Y cabe destacar “principal”, porque detrás se esconde también algo de misterio. Ambos elementos se combinan a la perfección, atrapando tanto por sus ingeniosos chistes que aparecen en los momentos justos, como por la incógnita enrevesada que constantemente juega con la mente del espectador.

Interesante es también cómo Francis Daley y Goldstein han decidido contar esta historia. Es que independientemente de lo que se pueda deducir -si están jugando o no- a cada instante, el film da una constante sensación de que esos siete adultos están en un juego, atravesando niveles y distintos desafíos. Elección que resulta sumamente divertida.

Otro de los aciertos de los dos directores está en el manejo de los tiempos. Han dedicado la cantidad de minutos exacta, en su poco más de hora y media de duración, a la introducción de los personajes y al desarrollo del nudo y el desenlace. Algo poco común en las producciones actuales del género.

Y justamente en los personajes está otro de los elementos positivos de Noche de juegos. La pareja aparentemente perfecta, el galán y su amor pasajero, el vecino creepy, el hermano exitoso y la pareja competitiva. Cada uno tiene su rol, casi hasta el final. Cada una de las partes cumple con su cometido y consiguen sacar carcajadas una y otra vez.

En cuanto a los encargados de darles vida también solo se pueden lanzar puros halagos. Jason Bateman ya ha demostrado en reiteradas ocasiones que sirve para la comedia y en este caso vuelve a hacerlo. Ver de vuelta a Rachel McAdams en la gran pantalla es muy satisfactorio y más en una gran interpretación como esta. Kyle Chandler está perfecto como el hermano engreído y la aparición de Michael C. Hall es simplemente la frutilla del postre.

Por otro lado, una de las pocas cosas que podríamos reclamarle al film es cierta sensación de impunidad para los protagonistas. Si bien es verdad que se trata de una comedia, al enfocarla desde un lado un poco más serio no resulta tan convincente que Max y Annie se muevan como si nada por todos lados. Con calles desérticas y ninguna presencia de la autoridad.

Entonces, Noche de juegos es una especie de comedia negra de misterio que combina a la perfección los dos elementos para hacer reir al espectador, mientras lo mantiene completamente atrapado intentando descifrar si todo es un juego o realmente está sucediendo. La elección de los directores a la hora de decidir cómo contar la historia ha sido acertada en todo momento.

Al combo ayudan, sin lugar a dudas, los personajes y sobre todos los actores encargados de darles vida. Max y Annie tienen una química increíble, mientras que Jason Bateman y Rachel McAdams están excelentes en sus papeles. Es genial ver a Bateman de vuelta en la comedia y a la actriz de The Notebook una vez más en la gran pantalla.

Share.

Como buen geek de raza, sé que cuando muera voy a respawnear. Esta vida la uso para escribir sobre lo que amo.

Leave A Reply

Exit mobile version