The Discovery se suma a la oleada de films que juegan con la cuarta dimensión, la metafísica y la ciencia ficción. ¿Alcanza una buena idea y actuaciones decentes para que un film salga adelante? Enterate acá.
The Discovery es el segundo trabajo de Charlie McDowell, el hijo del reconocido Malcolm McDowell y a su vez su segunda colaboración con el escritor Justin Lader (con quién trabajara en su film debut, el maravilloso The One I Love). El film se estrenó en Sundance en febrero, pero podemos verlo actualmente a través de Netflix.
En The Discovery, Thomas Harbor (Robert Redford) es el primer hombre en comprobar científicamente la existencia de la vida después de la muerte, un descubrimiento que llevó a que se produjeran una alta cantidad de suicidios desde su revelación. La historia comienza con una entrevista a Harbor durante la cuál uno de los técnicos se suicida frente a cámara. Un año más tarde, Will (Jason Segel), el hijo de Harbor viaja en un ferry hacia la isla en la que su vive su padre y conoce a Isla, una mujer con la que entabla una relación especial y quien ayudará a Will no sólo a entenderse a sí mismo, si no a comprender lo que realmente sucede en la isla.
La premisa es tal vez lo mejor que la película tiene para ofrecernos. The Discovery plantea cuestiones sobre el concepto de tiempo, el libre albedrío y la noción de la vida misma, y utiliza como excusa la historia familiar de Will y su relación con Isla para desenmarañar una trama que en el final nos deja rascándonos la cabeza para entender qué acabamos de ver. En sus 107 minutos de duración los interrogantes que plantea son mucho más interesantes que la forma en la que los resuelve, y esto es producto de un guión que decanta hacia el final con un plot twist demasiado abrupto para el ritmo del film.
No hay que malinterpretar esto: la película es interesante, el gancho está, las actuaciones son por lo menos convincentes, y el final aunque abrupto, es tan triste como interesante. Pero todo esto no quita que The Discovery tenga varios puntos flojos. El guión recae muchas veces en clichés (como en la presentación del científico incomprendido/loco, o el viaje hacia una isla) y en diálogos que no suman a la historia. Es decir, en el desarrollo del film hay muchos elementos que ya hemos visto antes pero no tienen un gran aporte.
Es difícil evitar caer en comparaciones con otros films del género, como Solaris, Eternal Sunshine of the Spotless Mind (con la que tiene más puntos de comparación de los que nos gustaría) o inclusive Arrival. La comparación puede ser injusta, pero de sólo ver a Segel y Mara uno no puede evitar ver una reinterpretación de los personajes de Jim Carrey y Kate Winslet.
Hablando de las actuaciones, hay que destacar principalmente la de Jason Segel quién lleva adelante a un personaje bastante convincente, aunque la química con el personaje de Mara no sea la mejor. Robert Redford está muy bien, pero su personaje no deja mucho lugar a desarrollo.
En conclusión, The Discovery es un film con una idea y una trama inicial super interesantes, pero que decanta en clichés y nos deja con más interrogantes de los que nos gustaría.
