El universo de Pokémon extiende su dominio. Si los RPGs han sido su principal motor por años, Pokémon Pokopia pisa fuerte con el primer cozy game de la franquicia.

Los cozy games (o juegos acogedores) ofrecen al jugador un escape de la ajetreada y estresante rutina de la acción tradicional. Lejos de las balas, la velocidad y las sorpresas, la propuesta es de cosechar un espacio para el desarrollo de personajes, historias, hábitats y demás yerbas sin tanto sobresalto. En esa línea, Pokémon, una marca que no requiere introducción siquiera, decidió dar el salto y abrirse al género con una deliciosa entrega intitulada Pokémon Pokopia. Los 151+ monstruos de bolsillo han sorteado aireosamente juegos de batalla, pinballs, fotografía y hasta rompecabezas, por lo que era cuestión de tiempo en el cual veríamos a Pikachu y compañía en esta saga de videojuegos amables.

Si el género te remite inmediatamente a clásicos como el Stardew Valley Animal Crossing, estás en lo correcto. En pocas palabras, Pokopia es eso, con Pokémon. Sin embargo, esto implica mucho más que ponernos a cosechar pastitos y decorar casas para pasar el rato. Esta entrega tiene historia, desarrollo y giros propios que ya están dando que hablar a la comunidad mundial de amantes de estas criaturitas. El género, rastreable incluso hasta clásicos como el Sims, pero posiblemente en su momento de consolidación, vino para quedarse y Pokopia dice “presente” entre sus filas. ¿Es un buen alumno?¿Hay algo nuevo sobre la mesa? Veámoslo con detenimiento tras unas buenas horas de práctica en la exclusiva versión de Nintendo Switch 2.

Sobre las ruinas de la nostalgia

Como queda dicho, si bien Pokémon Pokopia es un simulador de vida, su eje central es la historia de un Ditto. Para cualquier despistado, este pokémon de la vieja guardia siempre gozó del estatus especial de ser capaz de imitar a sus pares a través de transformaciones. Devenido protagonista, Ditto se materializa con la apariencia de un entrenador o entrenadora (personalizado a nuestro gusto y piacere) que vendría a representar al dueño original del personaje, la persona a quien busca encarecidamente. Pronto aprenderá, de la mano del profesor Tangrowth, aliado incuestionable de la aventura, que los seres humanos ya no se encuentran entre ellos, y que los pokémones son cada vez menos visibles debido a la destrucción del ambiente. Así, Ditto se carga al hombro la misión de volver el mundo habitable nuevamente para estos afables monstruos, a ver si logra dar con el paradero de su entrenador y los demás humanos de la región que, no casualmente, para los amantes desde entregas tempranas, se trata de Kanto, otrora mapa original de la saga que dio inicio a la franquicia.

Dicho así, Pokémon Pokopia es la mezcla perfecta para nostálgicos y fans de la nueva ola. Sobre la base de Kanto y una colección diversa de las ya casi mil especies de este universo, se erige una potente historia que se entrelaza armónicamente con el progreso típico de los juegos acogedores. En otras palabras, en la medida en que vamos cumpliendo pequeñas misiones en pos de rehabilitar el mundo para los pokémon, más sabremos de lo que ocurrió con los humanos, con algunos giros ingeniosos y mucho humor en el camino. La linealidad en que lo recorremos dependerá de nuestro empeño, nuestra personalidad y las distintas elecciones que hagamos para repoblar las distintas áreas de Kanto. Cada interacción con nuestros nuevos amigos tiene su encanto y la escritura sale notablemente a la luz en esos diálogos cuidadosamente construidos (gracias a la pluma narrativa de Masayo Taya). Una pena que no haya existido una versión en español latinoamericano para esta ocasión, pero se sabe que Game Freak está en ello a partir de algunas de sus últimas entregas.

La paz de repoblar

Entonces, Pokémon Pokopia, fiel a su género calmo, transcurre entre una serie de misiones de construcción de hábitats para los Pokémon. Esto supone múltiples actividades: recrear espacios naturales, construir viviendas y decorarlas, darles alimento y obsequios a nuestros nuevos amigos, entre tantas otras. Esto nos consigue diferentes recompensas monetarias que nos dan acceso a más ítems que enriquecen la experiencia. Al cumplir cierta variedad de objetivos, se nos habilitan nuevas áreas para continuar nuestra reaptriación de Pokémon. A su vez, Ditto cuenta con la posibilidad de copiar algunas habilidades fundamentales para nuestro progreso, como poderes acuáticos o de fuerza, fiel al estilo de los viejos HM en los RPGs originales. Esto le otorga una nueva capa al estilo cozy y potencia la experiencia notoriamente.

Así, Pokopia conjuga un encantador ritmo de juego ameno y personalizable. Cada jugador puede elegir entre un avance más o menos lineal que prioriza la historia o un relajado camino propio con base en crear el ecosistema más personal que existe. Está de más decir que los controles son sencillos y accesibles, al alcance de cualquiera, conjurando un público principalmente infantil, pero extensible a cualquier amante de este tipo de aventuras calmas. En ese sentido, son pocos los desafíos en el progreso del juego en sí, nada que la paciencia y determinación no resuelvan eventualmente, pero esto habla de un videojuego que sabe a qué audiencia le habla. En definitiva, para un público específico y a la vez con atractivo para novatos, Pokopia ofrece una jugabilidad perfectamente equilibrada para principiantes y expertos por igual.

Vivimos en un (caricaturesco) mundo Pokémon

Todo el mundo sabe que Nintendo nunca fue una potencia gráfica. Mientras sus competidores se desviven por el fotorrealismo, la compañía japonesa se enfocó en la experiencia, recreando espacios audiovisuales que no desentonaran con ella. En ese sentido, Pokémon Pokopia se ve como una caricatura bien contorneada y amigable, entre la estética clásica y un toque infantil justo. Efectivamente, un equilibrio perfecto entre Pokémon y Animal Crossing. Vale decir que una imagen cuidada se desluce ocasionalmente con algún que otro glitch, especialmente entre los NPC, que de pronto atraviesan paredes o flotan en espacios inocuos. Sin embargo, se trata de pequeños detalles poco habituales que, con suerte, algunos jugadores no verán jamás.

La banda sonora está en perfecta sintonía con esta encantadora entrega. Con música relajante, ambiental y fiel a la franquicia, uno se halla totalmente inmerso en el personaje mientras suenan sutiles acordes que pueden ignorarse completamente, puesto que su función es integrarse al paisaje; merecidos créditos a los compositores Hiromu Akaba y Jieun Kim. Vale incluso la pena detenerse entre misión y misión para respirar un poco y absorber esa cadencia tan amena que resulta fundamental en la construcción del acogedor mundo de Pokopia. La integración prácticamente perfecta entre música y estética no pasa desapercibida por su precisa armonía con el género.

Conclusión

Pokémon Pokopia generó rápida tracción en redes, algo esperable de una franquicia tan querida en un género en ascenso. Las primeras impresiones fueron notoriamente positivas y el atractivo creció. Con ya una buena cantidad de horas encima, es imposible negar el encanto de esta entrega. Saltar a un nuevo tipo de videojuego siempre es una apuesta aun para las sagas más consolidadas, pero aquí todo indica que Pokémon nació para los cozy games.

Hay poco que decir en contra de Pokémon Pokopia. Podríamos mencionar al pasar algún que otro glitch esporádico o la falta de doblaje latino, pero, al fin y al cabo, estamos hablando de elementos que solo potenciarían un videojuego súper sólido. Detrás de él hay originalidad y cariño a la franquicia sobre la base de una jugabilidad casual que puede resultar atractiva para todo público. Cualquier fan de Pokémon, de los juegos sencillos y amigables, o curioso de los cozy games encontrará en Pokopia un perfecto maridaje entre las criaturas más amadas del gaming y una apacible y atrapante aventura para abstraerse del tiempo.

9.0

El universo Pokémon se abre al cozy game con Pokopia, una propuesta calmo y accesible donde Ditto busca restaurar Kanto tras la desaparición de los humanos. Con una jugabilidad centrada en reconstruir hábitats, interactuar con Pokémon y expandir áreas, el juego combina narrativa, progreso y personalización. Su estética caricaturesca y su música ambiental acompañan una experiencia relajante y constante. Aunque presenta algunos glitches menores y carece de doblaje latino, se trata de una entrega sólida, encantadora y coherente con la esencia de la franquicia, ideal tanto para fans como para nuevos jugadores.

  • 9
  • User Ratings (0 Votes) 0
Share.

Nunca NO estoy esperando otro Mario. Si mis cálculos fueron correctos, recibirás esta carta inmediatamente después de ver al DeLorean alcanzado por el rayo.

Leave A Reply

Exit mobile version