Team Ninja evoluciona la formula de NiOh con Rise of the Ronin, una aventura fabulosa plagada de acción, exploración y toma de decisiones que forjarán nuestro camino.
Cuando vemos la evolución y la línea de tiempo en desarrolladoras de renombre, siempre encontramos como denominador común una suerte de fórmula que mantienen como base y lanzamiento a lanzamiento intentan ambicionar un poco más. Obviamente que, a mientras más renombre, la ambición es más grande.
Team Ninja es de esas empresas de renombre y que durante los últimos años, gracias a proyectos como Ninja Gaiden pero principalmente NiOh (1 y 2), se hizo un lugar en la industria, pero de alguna forma alejada del mainstream. Sus juegos nunca fueron “vende consolas” sino que estuvieron apuntado a un nicho específico de jugadores.
Con esta premisa, Rise of the Ronin es el juego más espectacular que Team Ninja lanzó hasta la fecha. Es la evolución de lo que construyeron NiOh, fusionado con ese “mainstream” que tanto mencionamos: un mundo abierto lleno de posibilidades y cosas para hacer.
Una fusión entre NiOh, Assassin’s Creed y algunas cosas de Ghost of Tsushima para construir un relato con una gran identidad, que tiene un fuerte peso en las decisiones que tomamos, mientras que el combate abre una capa de accesibilidad para no dejar afuera a jugadores menos hábiles. Todo esto envuelto en un juego que se mueve un ninja: ágil y veloz, para mantener un ritmo constante en un título que garantiza una buena cantidad de horas de diversión.
Forja tu destino y el de tu país
A diferencia de otros títulos ambientados en el Japón Feudal, Rise of the Ronin salpica un poco de frescura para adelantar un poco la línea temporal y llevarnos a un momento bisagra dentro de la civilzación japonesa. A mediados de 1860, y tras 3 siglos de reinado dictatorial, el Shogunato Tokugawa llega a su fin y con él un cierre al mundo que el propio régimen había impuesto. Esta apertura al comercio trajo consigo la llegada de la civilización de Occidente niponas y con esto un quiebre en las bases socio políticas del país insular.
Esta inestabilidad política traía consigo un cambio brusco a nivel social: el paso de la civilización moderna, la tecnología dando sus primeros pasos y la ampliación de las grandes ciudades también ponía en jaque a siglos de cultura y tradición feudal.
En todo este marco nosotros encarnamos a un Ronin, un guerrero sin maestro que se embarca en una aventura que tendrá en sus manos el destino de la nación. Sin entrar en spoilers, porque gran parte de la magia del juego reside en esos primeros minutos del prólogo donde se sientan las bases de la aventura, el pasado del protagonista (del cual podemos personalizarlo y también elegir su sexo) es una mochila que también le será de peso al momento de involucrarse de lleno en los diferentes conflictos que se irán presentando.
Rise of the Ronin, a diferencia de otros títulos de Team Ninja, es un juego de mundo abierto donde, además de seguir un hilo conductor con las misiones principales, nos da la posibildiad de explorar las diferentes regiones de Japón para completar encargos, completar sidequest y encontrar todos los secretos que oculta esta isla. No es necesario aclarar que estamos ante una propuesta cargada de contenido adicional para duplicar y hasta triplicar lo que dura su campaña principal, que oscila las 30 horas y que también dependerá de las decisiones que iremos tomando.
¿Cómo funcionan las decisiones dentro del juego? Como mencionamos más arriba, Japón atraviesa durante la década de 1860 una crisis política crítica y la sociedad se encuentra dividida entre quienes defienden el antiguo Shogunato y aquellos que buscan un cambio político y una renovación absoluta del poder de turno. Nosotros iremos teniendo vínculos y relación directa con los líderes de cada facción y el avance de las misiones principales nos permitirá decidir de que lado de la balanza iremos volcando nuestras fuerzas.
Es un rpg que hace mucho hincapié en los vínculos y las relaciones. Sobre este punto, tendremos un apartado en el menú con un listado de todos los NPC secundarios de importancia dentro del juego y cómo es la relación que tenemos con ellos. A medida que cumplamos ciertos requisitos que nos pidan (completar misiones secundarias, llevarles objetos, entre otros) el vínculo con ellos mejorará, recibiendo diferentes recompensas. También tendremos afinidad directa con las facciones políticas, y completar la misiones principales para uno u otro bando tendrá beneficios y consecuencias directas. No es un juego que premie la tibieza ni mucho menos podrás contentar a todos: será clave tu inclinación para el desarrollo de la historia pero también para el destino tanto del protagonista como del los personajes secundarios.
El progreso dentro de Rise of the Ronin se plantea en un enorme mapa dividido por secciones. En cada uno encontraremos diferentes puntos de interés para ir cumpliendo tanto misiones principales como sidequest y de esta forma aumentar nuestra reputación. Tendremos que liberar aldeas de mercenarios que usurpan el lugar, encontrar santuarios para sumar puntos de habilidad, fotografiar entornos, completar desafíos especiales con armas, cazar fugitivos, realizar misiones secundarias puntuales, entre otros. Cada sub región cuenta con algunos eventos especiales individuales pero también con algunos que se repiten a lo largo de todo el juego, como lo es la búsqueda de gatitos escondidos en todo el territorio.
Es muy fácil desviarse de la misión principal para completar otros recados o salir a explorar en buscas de secretos; y para eso Rise of the Ronin se luce con una celeridad en la parte técnica y en los recursos que tenemos para que todo sea mucho más ágil. Desde puntos de viajes rápidos para teletransportarse automáticamente a regiones ya exploradas, o el uso de un caballo que aparece instantáneamente, un gancho que permite escalar a zonas elevadas y hasta un planeador (como el que vieron en los tráilers) para explorar desde zonas elevadas.
El mapa del juego mezcla bosques con playas, regiones montañosas con aldeas y enormes ciudades que se emplazan para dar ese maridaje con una civilización que avanza a paso firme. Las ciudades grandes son también un punto de interés para realizar una buena cantidad de sidequest y también donde se sitúan las diferentes bases de los aliados que vamos cosechando en el camino.
Las elecciones, como marcamos más arriba, son un elemento transversal dentro de Rise of the Ronin y constantemente estaremos tomando caminos distintos que nos llevarán a cruzarnos o no con varios personajes. Algunas decisiones no alteran el resultado final mientras que otras puntuales cambian rotundamente nuestra interacción con el juego. Por ejemplo, tendremos varias misiones secundarias en donde podremos perdonarle la vida a la persona que acabamos de derrotar para luego transformarlo en un potencial aliado.
El sistema de aliados tiene una función particular dentro del juego. La interacción con ellos no solo sirve para conseguir habilidades o mejorar nuestro vínculos con las facciones políticas, los podemos sumar como compañeros en misiones de la historia o misiones secundarias puntuales. Llevarlos a las misiones también implica que tenemos la posibilidad de controlarlos si así lo deseamos, cada uno con armas y habilidades especiales.
Las misiones suelen tener una duración que no supera los 20 minutos (dependiendo algunos casos puntuales) y tienen como principal atractivo que se pueden encarar desde diferntes perspectivas. Algunas serán lineales a través de entornos pasillescos mientras que otras serán áreas grandes que podemos encarar yendo al combate directo o usando el sígilo como recurso. De hecho, habrá misiones donde existe la opción de no matar enemigos, y usar armas de madera o golpes de puño para minimizar el efecto colateral de las acciones que realizamos.
El combate es uno de los elementos más amplios y diversos dentro de lo que tenemos disponible en la aventura. Para empezar, tenemos la posibilidad de especializar a nuestro protagonista en una forma de aprendizaje diferente (apuntada a la fuerza, destreza, intelecto o encanto), esto dará como consecuencia una maestría más avanzada en armas puntuales, aunque todo esto lo podemos ir cambiando también más adelante en el juego.
Espadas, dobles espadas, lanzas, arma de asta, odachi, mandobles, golpes de puño, pistolas, rifles, arco y flecha y mucho más conforman un arsenal riquísimos y con un montón de matices que permiten setear a nuestro protagonista con un estilo de combate definido. La maestría con las armas también se complementa con los estilos de combate que podemos adquirir y que son un plus dentro de las técnicas de comabte: mientras más usemos un arma, mayores habilidades desarrollaremos.
Estás técnicas que tienen las armas manejan un sistema a lo piedra, papel o tijera contra los enemigos: algunos estilos de combate que adoptamos son vulnerables contra otros, o viceversa. La posibilidad de tener dos armas de corto alcance equipadas en simultáneo da la posibilidad de tener una variedad de estilos lista para enfrentar a cualquier tipo de enemigo.
El ki o resistencia cumple un factor clave. Como viene sucediendo en los últimos rpg o aventuras tipo souls, romper la barra de resistencia del enemigo lo dejará a merced de ataques más brutales o de no poder defenderse. Obviamente la estrategia se aplica de forma igual para nosotros, así que tendremos que danzar en los combates cuidando nuestro ki para no quedar expuestos.
El parry toma un valor casi protagónico en los combates, ya que apretando triángulo podremos bloquear todos los ataques de los enemigos (incluso disparos de fuego). Si logramos hacer parry incluso de los ataques especiales, bajarems mucho más rápido la barra de ki. Esta cuota estratégica logra el balance entre el frenetismo que impulsa Rise of the Ronin y la disciplina dentro de las batallas.
En lo que respecta al loot de las armas y el progreso de las mismas, mantiene casi el mismo sistema que tiene NiOh. Iremos recolectando una cantidad bestial de armas blancas, armas a distancia, acccesorios y armaduras, a las cuales también podremos upgradear o cambiar la estética. El sentido de personalización es bastante profundo y acá puede abrumar a los jugadores que vienen de mundos abiertos más sencillos y flexibles. Es el choque de propuestas más mainstream con algunas iteraciones un tanto más perfeccionistas y de nicho, pero que tampoco son recursos que excluyen. Eso sí, hay que familiarizarse con salir a explorar un poco, o completar un puñado de misiones para tener un menú cargado de nuevos objetos para usar.
Si bien a nivel a gráfico algunos detalles y texturas, junto con diseños de enemigos, no están a la altura de otros exclusivos, la ambientación y puesta en escena es magnífica. Los enormes entornos que mezclan naturaleza y tramos urbanos son exquisitos. La banda sonora hace recordar mucho a NiOh por la tensión que se maneja en los combates y una música más tenue en los momentos de interacción o farmeo de nuestros recursos. El juego viene completamente doblado al español, y la verdad que no desentona tanto y está muy bien logrado.
Conclusión
Team Ninja logra con Rise of the Ronin su juego más imponente hasta la fecha. Utilizando sus recursos más conocidos, como la diversidad de estilos en combate para utilizar, sus batallas inolvidables y la progresión de personaje, se quiere meter de lleno en el terreno de los mundos abiertos con una aventura que logra mantener un atractivo constante, con una diversidad de cosas para hacer y que se van sumando con el paso de las horas.
Las elecciones que tenemos forjan una historia ágil, profundamente política y cargada de algunos momentos memorables (que a algunos recordarán a Rurouni Kenshin. Rise of the Ronin golpea fuerte desde el comienzo y te invita a una aventura de mundo abierto llena de acción pero principalmente muy divertida.
No se llega a posicionar como un título vende consolas a la altura de Spider-Man, God of War o Ghost of Tsushima (también por la falta de peso de la propia franquicia), pero es un título indispensable si tenés una PlayStation 5.
Team Ninja logra con Rise of the Ronin su juego más imponente hasta la fecha. Utilizando sus recursos más conocidos, como la diversidad de estilos en combate para utilizar, sus batallas inolvidables y la progresión de personaje, se quiere meter de lleno en el terreno de los mundos abiertos con una aventura que logra mantener un atractivo constante, con una diversidad de cosas para hacer y que se van sumando con el paso de las horas.
Las elecciones que tenemos forjan una historia ágil, profundamente política y cargada de algunos momentos memorables (que a algunos recordarán a Rurouni Kenshin. Rise of the Ronin golpea fuerte desde el comienzo y te invita a una aventura de mundo abierto llena de acción pero principalmente muy divertida.
No se llega a posicionar como un título vende consolas a la altura de Spider-Man, God of War o Ghost of Tsushima (también por la falta de peso de la propia franquicia), pero es un título indispensable si tenés una PlayStation 5.
