The Occupation es una aventura en primera persona de investigación con una fuerte narrativa marcada por un contexto político y social en el Reino Unido durante finales de los ’80.

El periodismo de investigación, bien ejecutado, ha sido a lo largo de la historia un pilar fundamental para brindar conocimiento a la sociedad sobre temas sensibles y al mismo tiempo un arma contra la corrupción, la desilgualdad y las injusticias.

Bajo esta premisa, la pequeña desarrolladora White Paper Games nos trae The Occupation, título que tiene 3 años de trabajo y presenta una libertad narrativa interesante, donde nuestras acciones van moldeando el desarrollo de la historia, el comportamiento de los personajes, la duración del juego y, por sobre todas las cosas, el final.

The Occupation es una aventura en primera persona que sienta sus bases en la exploración y el cumplimiento de objetivos con un limite de tiempo determinado, donde la inmersión y concentración que le pongamos al juego es clave para poder no solo entender la historia sino también desentrañar todos los secretos.

Definiendo el futuro de una nación

Antes de hablar de las mecánicas de The Occupation, es imprescindible contextualizar la historia. El juego transcurre en la ciudad de Turing en 1987. La sociedad se encuentra dividida y convulsionada por la impulsión de la Union Act, una controversial ley que limita de manera rigurosa las libertades de los ciudadanos y lleva al extremo la política inmigratoria, poniendo en punto de deportación a miles de extranjeros.

Esta ley tiene entre sus principales impulsores a Bowman Carson Group, empresa con gran influencia que tiene en su poder una recopilación de información sobre los ciudadanos. Un atentado en el edificio es el disparador de este relato, ya que no solo murieron más de 20 personas sino que además el principal sospechoso es un inmigrante que trabaja ahí.

En todo este conflicto, nosotros encarnamos a Harvey Miller, un periodista que trabaja en The Turing Post que debe investigar el atentado e intentar resolver el rompecabezas, donde todo comienza a volverse cada vez más complejo a medida que vamos conociendo a los distintos trabajadores de Bowman Carson Group y descifrando algunos secretos que pueden cambiar el destino de la ley.

Toda el desarrollo de The Occupation transcurre en un marco de 4 horas, en las cuales tenemos que descubrir el responsable del atentado y al mismo tiempo investigar a la empresa para redactar un artículo que puede terminar favoreciendo o perjudicando el destino de la ley.

La libertad como eje del juego

El 90% de la acción en The Occupation transcurre en las instalaciones de Bowman Carson Group. Nuestro objetivo es entrevistar a los diferentes trabajadores de la empresa, con horarios pactados y realizar un artículo periodístico sobre las actividades que transcurren ahí. Ese solo es el punto de partida ya que una vez que accedemos al lugar, tenemos el control absoluto de nuestras decisiones y el juego va tomando forma en base a ellas.

Por solo mencionar un ejemplo, ingresamos a las 15:00 y la primera entrevista pactada es a las 16:30. ¿Qué hacemos durante todo ese tiempo? Eso depende enteramente de nosotros, ya que el juego nos deja explorar el asentamiento con total libertad, pudiendo escabullirnos en diferentes áreas prohibidas e ir recolectando información, que no solo sirven para entender la historia y conocer los secretos internos de la empresa, sino que además potencian estros conocimientos al momento de realizar las entrevistas e incomodar a los entrevistados con preguntas que los descolocan, revelando hechos que terminan impactando en el final de la historia.

Bowman Carson Group cuenta con 2 empleados de seguridad, que tendremos que ir evitando cuando nos escabullimos en zonas prohibidas. La IA de ambos no es de lo más brillante pero nos obligará en varias ocasiones a escondernos lo mejor posible porque si nos descubren varias veces perdemos la chance de realizar la entrevista y nos la saltea automáticamente.

El juego consta de 3 entrevistas y asistir a todas es solo uno de los puntos para conseguir el mejor final del juego. En el medio, hay un abanico de posibilidades ya que por más que hayamos hechos todas pero no cumplimos ciertos objetivos la fisionomía del relato cambia considerablemente. En el medio de las 3, como mencionamos anteriormente la libertad de recorrer el escenario nos irá agregando diversas sidequest, entre las que tendremos que recopilar información, extraerla de diferentes puntos, siempre con el tiempo corriendo, volviéndose nuestro principal enemigo.

Nosotros tenemos el control absoluto del camino que queremos tomar, arriesgarnos a recorrer lugares inaccesibles nos pone en riesgo a ser descubiertos y exponernos, aunque también hay varios caminos para llegar al mismo lugar. Si prescindimos de encontrar tarjetas de seguridad para acceder a oficinas, podemos escabullirnos por la ventilación o cortar la electricidad de un piso para desactivar las alarmas.

Por consecuencia, la duración del juego es bastante relativa. Ninguno de sus caminos termina superando las 6 horas, pero The Occupation tiene una alta tasa de rejugabilidad, porque es improbable que completemos todos los objetivos secundarios en la primera pasada, incentivando además a conocer los distintos finales que tiene el juego. Esta aventura, como muchas de su género, tiene su principal atractivo en el argumento y esta propuesta de White Paper Games nos muestra un relato sólido, con tintes detectivescos, donde cada personaje tiene su versión de los hechos y solo depende de nosotros ponerlos en una posición incomoda para que revelen todo lo que pretenden ocultar.

Una jugabilidad tosca, pero efectiva

The Occupation, como otros juegos de exploración con aires de point and clic, no se destaca en conceptos de jugabilidad. El movimiento del protagonista es bastante tosca y sus acciones solo se limitan a agacharse y utilizar los objetos que seleccionamos, algo que se puede volver un tanto engorroso por momentos. Sin embargo, tiene ciertos defectos que entorpecen la dinámica del juego. Para empezar, es bastante incómodo utilizar joystick y entorpece bastante la fluidez, volviéndose nuestro principlal enemigo la sensibilidad del stick en situaciones donde no se puede perder tiempo.

La principal herramienta de Harvey Miller es su maletín, donde irá recopilando toda la información clave sobre los personajes y evidencia sobre la actividad interna de la empresa.

La ambientación está lejos de ser rutilante aunque audiovisualmente es cumplidor, con escenarios bien detallados aunque un tanto monótonos en su fisionomía.

Conclusión

The Occupation es un aventura más que interesante. La libertad de decisiones y su inmersiva trama son factores fundamentales para hacer de este título de investigación una aventura atractiva, en donde tenemos la completa potestad para definir el curso del relato.

No van a encontrar un desarrollo profundo en su jugabilidad, pero las falencias técnicas se solventan con la dinámica de sus objetivos y el reloj que no se detiene en ningún momento, obstaculizando segundo a segundo las chances de llegar al mejor final.

Share.

De chico soñaba con ser un Jedi. De grande también.

Leave A Reply

Exit mobile version