Tomba! Special Edition trae de regreso la franquicia de Whoopee Camp, con un mix plataformeros 2.5d y cositas rpg que lo hicieron bastante singular en su época.
Todos tenemos que juegos que atraviesan nuestra infancia y dejar marcados pequeñas grandes experiencias que por siempre recordaremos con mucha estima. Durante mi primera experiencia con el universo PlayStation, llegó a nuestra casa una copia pirata de Tomba 2 completamente en japonés y de la cuál junto con mis hermanos tuvimos que tener mucha paciencia para entender cómo jugarlo, avanzar y hasta incluso ganarlo.
Tomba no es un platarformero más con niveles al estilo Crash, Spyro o Rayman. Se trataba de una aventura que combinaba elementos de rpg, interactuando con otros personajes y completando decenas y decenas de misiones. El tílulo, después de muchos meses instando en todas las opciones posibles, lo ganamos, y siempre me quedó el recuerdo de esa aventura bastante disruptiva para su época con un potencial enorme.
25 años después Limited Run y Whoopee Camp lanzan Tomba! Special Edition, una reedición de la primera entrega y que es el preludio también para el ya confirmado Tomba 2! Special Edition, así que aprovechando su lanzamiento me aventuro a saldar una deuda pendiente y también la posibilidad de jugar ambas entregas 100% traducidas al español, para entender cada detalle de esta pintoresca historia.
Tomba a.k.a., el niño encargos.
La historia de Tomba! nos lleva a un mundo fantástico en donde un ejercito de cerdos malvados, conocidos como los “Koma Pigs”, infestaron la tierra en oscuridad y el caos; alterando subitamente el clima y ambientación de cada parte del mundo mágico que habitamos; corrompiendo el entorno y propagando el mal.
El único héroe en este lío es Tomba, un intrépido niño salvaje de pelo rosa que se embarca en una aventura por todo el mundo con un objetivo claro, ya que la clave de restaurar la paz en este mundo es cazando a los 7 Cerdiablos que lideran la invasión en cada región del juego. Esto, desde ya, no será una tarea sencilla e involucra sumergirse en una interacción con numerosos personajes y principalmente ponerse a completar decenas y decenas de encargos, el gran punto de inflexión de originalidad que propone Tomba.
130 misiones son las que componen de punta a punta la aventura y es parte de un concepto que engloba diferentes aristas: hay una abundancia en elementos plataformeros pero maridados con una buena cantidad de puzzles y enigmas ingeniosos que invitan a interactuar con una buena cantidad de npc y entender qué es lo que hay que hacer. Las pistas no suelen faltar pero muchas misiones secundarias necesitan que utilicemos objetos en lugares puntuales. Esa cuota de originalidad para la época hizo que con el paso de los años Tomba tenga esa revancha que no tuvo a nivel comercial.
El mundo interconectado permite hacer un backtracking constante, con items o elementos con los que antes no contábamos y que desbloquean nuevas zonas o resuelven algunos puzzles. También hay una buena cantidad de cofres cerrados que se van desbloqueando por llaves de colores que encontraremos según el progreso de la aventura. Un sinfin de excusas que permiten recorrer todo el amplio mapa entre 2 a 4 veces hasta terminar de completarlo.
Para encontrar a cada Cerdiablo, primero tenemos que encontrar su respectiva bolsa mágica que permite invocarlos y luego investigar por el mapa hasta que un portal se haga presente para enfrentarlos.
El sistema de eventos y misiones del juego permite a Tomba interactuar con los habitantes del mundo, quienes le proporcionarán pistas, desafíos y recompensas. A medida que Tomba avanza en su aventura, irá adquiriendo nuevas habilidades y poderes, como la capacidad de nadar, escalar y usar diferentes tipos de ataques.
La historia de Tomba! es una clásica lucha del bien contra el mal, donde un joven héroe se enfrenta a grandes desafíos para salvar su mundo y a sus seres queridos. El juego combina acción, aventura y elementos de RPG para crear una experiencia memorable y llena de encanto. En varios momentos la aventura rompe con una estructura lineal y permite adentrarse en diferentes sidequest a medida que avanzamos en la historia.
Hay también momentos para la acción y personalización de Tomba, un repertorio de armas que van desde boleadoras, boomerang elementales, martillos y más. No es el punto más fuerte el de los combates pero la magia de este protagonista no solo reside en atacar sino en agarrar a los enemigos y revolearlos por el aire (una mecánica clave en los enfrentamientos con los cerdiablos.
El paso del tiempo obviamente que saca a relucir algunas imprecisiones, principalmente a lo que se refiere al control del personaje y los agarres plataformeros: la sensabilidad del control es excesivamente elevada y es un poco caótico en varios momentos.
La revisión de Tomba! Special Edition no trae cambios a nivel jugables, sino mejoras en su interfaz para modernizar lo más posible la aventura. Cuenta con guardado automático en cualquier lado y también la posibilidad de volver atrás algunos segundos; una acción clave para retroceder en caso de perder o errar algún salto. Obviamente esto reduce drásticamente la dificultad pero también apunta a hacer las cosas un tanto más ágiles en su desarrollo.
Otro detalle son los aspect ratio editable, que van desde todo el ancho de la pantalla o formato 16:9 para que no sea una destrucción de pixeles. Como dato adicional de color, en su menú de extras contamos con la banda sonora completa en su versión original y remasterizada, pero también una galería de arte que cuenta con making of, materiales promocionales para su época y cómo fue lanzado en los diferentes continentes.
Conclusión
Si bien gran parte de su estructura jugable sufre el paso de los años. Tomba! Special Edition es realmente una bonita excusa para disfrutar, conocer o revivir uno de los juegos más disruptivos de la primera generación de PlayStation. Sin inventar nada nuevo, hay una fusión de estilos y géneros que confluyen de forma natural. La curva de dificultad en algunas misiones (y descubrir qué hay que hacer) sigue siendo motivo de discusión al día de la fecha, pero realmente no es algo que termine frustrando la experiencia.
¿Veremos alguna vez una remake de Tomba o algún nuevo lanzamiento? Es un tanto improbable por el poco éxito que tuvo la franquicia fuera de Japón, pero nunca perdamos las esperanzas de ver a nuestro simpático amigo salvaje en consolas actuales.
Si bien gran parte de su estructura jugable sufre el paso de los años. Tomba! Special Edition es realmente una bonita excusa para disfrutar, conocer o revivir uno de los juegos más disruptivos de la primera generación de PlayStation.
Sin inventar nada nuevo, hay una fusión de estilos y géneros que confluyen de forma natural. La curva de dificultad en algunas misiones (y descubrir qué hay que hacer) sigue siendo motivo de discusión al día de la fecha, pero realmente no es algo que termine frustrando la experiencia.
