El juego de BioWare nos dio una primera probada y podemos decir que nos ha gustado. ¿Por qué? Te lo contamos a continuación.
En la E3 de 2017 EA se sacó un as de la manga con Anthem, un juego que nos dejó a todos boquiabiertos y con ganas de conocer más. Sin embargo, conforme avanzaron los meses algunas elecciones publicitarias y muestras de gameplay nos hicieron dudar un poco. Ahora podemos hablar por nosotros mismos, habiendo probado el primer fin de semana de la beta y después de habernos sumergido en un mundo repleto de criaturas hostiles.
Anthem nos recibió con una cinemática en la que nos cuentan un poco de la situación que se vive, con un mundo intentando sobrevivir. Aunque es apenas un primer vistazo, parece que desde BioWare quieren crear una narrativa consistente, incluso apuntada a una posible saga. Por supuesto que no podemos hablar profundamente de la historia, ya que poco y nada se nos ha contado, pero al menos lo que hemos visto, promete.
Luego de un breve recorrido por Tarsis, una especie de base en la que podremos realizar todas las actividades de gestión e interactuar con los diferentes personajes, nos metemos en nuestra alabarda, esa armadura robótica estilo Iron-Man. Entonces, salimos para cumplir la primera misión y en tan solo segundos nos damos cuenta de que el personaje realmente tiene peso y que controlarlo es totalmente satisfactorio. Sí, la jugabilidad del título es increíble y resulta en un placer absoluto desplazarse, volando o corriendo, a través de un mapa igual de excepcional habitado por una amplia variedad de criaturas. Solo reprochamos la corta duración de los vuelos, que debemos interrumpirlos con demasiada continuidad debido al recalentamiento del motor.
Y todas esas criaturas querrán asesinarnos en cuanto nos vean, pero por suerte el gunplay también es todo un acierto por parte de BioWare. Esquivar y disparar es muy divertido, todavía más cuando le agarramos la mano al combate. Además de las armas, disponemos de una serie de habilidades que provocan gran daño en nuestros enemigos y con esto el juego nos deja en claro que debemos usarlas siempre que nos sea posible. Otra cosa que está a la vista es la gran dificultad de la aventura, por lo que jugar con compañeros es clave si queremos superar las misiones antes de romper el joystick o teclado contra la pared.
Vamos a detenernos un segundo en esta vorágine de información y a poner foco en esto último: jugar con compañeros es clave. Es que, siguiendo el camino que marcaron otros títulos del género como The Division o Destiny, Anthem nos propone una experiencia que sí o sí debe jugarse en compañía. Aunque no tengamos amigos que puedan jugar con nosotros, existe un sistema de matchmaking con el que podremos emparejarnos con otras personas para emprender misiones. Claro que hacerlo con conocidos enriquece mucho más la experiencia y le alarga la vida, por lo que no es recomendable para aquellos que disfruten más de las aventuras en solitario.
Pero los usuarios no serán los únicos compañeros que tendremos, también están las alabardas. Existen cuatro tipos de estas armaduras metálicas y cada uno cuenta con sus características especiales. La Comando es el guerrero por excelencia, con rifle de asalto como arma principal y una serie de explosivos de gran daño. También está la alabarda Coloso, enorme y equipada con un escudo, ideal para ir al frente. Por otro lado nos encontramos con la Interceptor, con gran agilidad y destinada principalmente a flanquear a los enemigos. La cuarta y última alabarda se llama Tormenta y vendría a ser el típico mago de los RPG, capaz de controlar la electricidad, el hielo o el fuego. Cada una de estas, además, tiene un importante abanico de personalización tanto estético como de habilidades. Elegir cuál usar, conforme a la misión que toque y a la que elijan nuestros compañeros es esencial, mientras que el juego premia en gran medida la utilización de estrategias acertadas.
En cuanto al apartado técnico, el poder de Anthem está a la vista de todos. A nivel gráfico, excepto por el rendimiento a 30 fps en consolas, es extraordinario y en cuanto al diseño es todavía mejor. Subirnos a la alabarda y volar por el territorio es todo un deleite visual y también sonoro. El gran trabajo que ha hecho BioWare se nota en cada árbol, habilidad y criatura.
Conclusiones de la beta
Después de un camino un tanto turbulento, Anthem llegó a nuestras manos y nos alegra decir que está a la altura de aquello que se nos mostró en la E3 de 2017. Esta beta fue una pequeña muestra de todo lo que el juego de BioWare nos tiene preparado de cara a la versión final.
Aunque la aventura no parece ser demasiado innovadora respecto a los últimos títulos del género, sí que tiene personalidad suficiente como para lograr atraernos a su mundo. Esto, sumado a una gran jugabilidad y a un apartado gráfico muy potente, nos asegura horas y horas de diversión siempre que tengamos a un buen grupo de compañeros a nuestro lado. Por el contrario, sigue sin ser recomendable para los que prefieran las experiencias en solitario.
