Finalmente el remake del clásico de los ’90 y 2000, Tony Hawk’s Pro Skater 1+2, lanzó su versión next-gen y te contamos como se siente.
Gracias Tony Hawk, adiós Tony Hawk. Gran tipo Tony Hawk. Si bien la leyenda del skate regresó allá por septiembre del año pasado con el verdadero debut de Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 ahora el juego ha sido lanzado para la next-gen con un parche que permite sacarle el máximo jugo a nuestra PlayStation 5 o Xbox Series X/S.
Claramente las virtudes de este gran remake ya han sido exploradas, y con una vasta profundidad, en la reseña que lanzamos al momento del estreno del juego, por eso en esta oportunidad el foco va a estar puesto en esas características únicas que llegan a la versión de la next-gen, empezando con la gran contra que presenta: es de pago.
En caso de que cuando compraste la versión de PlayStation 4 hayas ido por la edición standard, esa que estaba USD $39, ahora vas a verte obligado a desembolsar otras 10 lechugas por el upgrade, algo que no pasa si fuiste por la edición digital deluxe. Si bien hay juegos como el NBA 2K21 que también han optado por cobrar el update, lo cierto es que estos ofrecían cambios sustanciales, no solo a nivel técnico, sino por también en cuanto al juego (nuevos niveles, modos de juego, etc), algo que no pasa en THPS ya que solo recibimos el parche de mejoras gráficas y de rendimiento, haciéndonos sentir injusta la inversión.
Ahora sí, ya enfocándonos en los updates del juego, podemos decir que el impacto visual no se termina de sentir tanto. Esto se debe en primer instancia a que Activision ya había hecho un magnífico trabajo en su versión de PlayStation 4. Si vale la pena destacar que con esta actualización el juego corre a 4K y 60fps, por lo que sí hay un cambio, solo que no termina de deslumbrar en base a lo bien que ya se encontraba el título.
Otro poco del jugo que el título le saca a la potencia de la next-gen es en los tiempos de carga casi nulos. Ya sea al cargar un mapa o al reiniciarlo para tratar de completarlo al 100%, en cuestión de 5 o 6 segundos ya estarás de nuevo con el countdown inicial para comenzar a raspar rodillas, hacer ollies y 720’s.
Por último, la gran vedette de la PlayStation 5, el DualSense y su respuesta háptica, se hacen más que presentes. Para aquellos que no hayan desactivado el feedback háptico del joystick vale la pena destacar que se van a encontrar con una experiencia enriquecedora en cuando a lo que el juego representa. Esa sensación de grindear un pipe se transmite a la mano de una forma exquisita a través de las funciones del DualSense permitiéndonos guiarnos por el mapa no solo con nuestros ojos sino mediante lo que sentimos a medida que hacemos movimientos y piruetas variadas. Los aterrizajes de rodilla son otra sensación, el vibrar del control no es para nada similar en ninguna situación y eso nos permite reaccionar de formas distintas ante cada movimiento. Un verdadero acierto tanto de Activision por configurar la función, como de Sony por implementarla a la maravilla.
Claramente el update es más que disfrutable y aunque tenga un precio (que considero no debería ser así), lo cierto es que no es alto y se justifica para poder experimentar las nuevas funciones, sobre todo del DualSense, y mejorar la fluidez del juego, porque más allá de eso, es la misma joya que vimos en septiembre.
