El universo cinematográfico de DC le da la bienvenida a una nueva etapa y lo hace con un superhéroe muy particular, con el que es imposible no reír.
El DCEU ha llegado a su fin tal y como lo conocíamos, mientras que surge el llamado Worlds of DC. En este contexto, aparece Shazam! y parece querer confirmar lo que se cree: a partir de ahora las películas funcionarán todas por separado. Entendiendo esto analizamos esta obra tan particular y distinta a lo que veníamos viendo del universo cinematográfico de la editorial.
El film sigue los pasos de Billy Batson (Asher Angel), un joven de 14 años que hereda los poderes de un anciano mago. A partir de ese momento y tras gritar Shazam, Billy se convierte en un superhéroe adulto (Zachary Levi) con un traje muy particular. ¿Un adolescente con poderes? Claro, al principio todo es diversión. Sin embargo, las cosas se complican cuando el Dr. Thaddeus Sivana (Mark Strong) también quiere poseer todas esas increíbles habilidades.
Existen, por momentos, dos películas en Shazam!. Por un lado tenemos la vida de Billy Batson, un adolescente que ha perdido a sus padres y vive de hogar en hogar, mientras causa problemas e intenta dar con el paradero de su madre. Cuando él es el protagonista, la trama se vuelve mucho más terrenal, algo aburrida, cruda y se centra en valores más humanos como la amistad y la familia. Por el otro tenemos al superhéroe y es con él que empieza la verdadera diversión, los juegos de joven adulto, las risas y la magia. Sin embargo, cuando ambas etapas se amalgaman es cuando la cinta regala los mejores momentos: ¿qué mejor que un chico teniendo súper poderes?
Shazam! recuerda muchísimo a Big (Quisiera ser grande, 1988), el clásico de Tom Hanks en el que el chico quiere convertirse en adulto e incluso la película de Warner Bros. nos regala un guiño a esta. El director David F. Sandberg ha aprovechado muy bien este recurso y ha regalado al espectador un sinfín de momentos tiernos y divertidos. Este es el tono que también le permite a la película reírse de absolutamente todo. Se ríe del universo cinematográfico de DC, de los superhéroes, de los estereotipos del género y lo que es mejor, se ríe de ella misma y al mismo tiempo provoca carcajadas a todo aquel que esté sentado en la butaca. Y no lo hace con los típicos chistes fáciles, sino que tiene un humor mucho más complejo que el que podría presuponerse o del que mostraron en varios de los tráilers, aunque sin llegar a ser rebuscado.
Leyendo esto probablemente se estarán preguntando que tanto se parece esta película a lo visto anteriormente en el DCEU y la respuesta es “nada”. Justamente este tono desenfadado le ha permitido a Sandberg trabajar fuera de todas las limitaciones que se le habían puesto anteriormente a las producciones de la editorial y esa libertad se nota en la construcción de una trama mucho mas sencilla y a la vez más efectiva. Porque Shazam! es una historia simple y poco ambiciosa, pero justamente por ahí encuentra el camino por el que se siente bien. La historia de Billy Batson es una que surge en un pequeño barrio de Filadelfia y que no quiere llegar más allá. Claro que esto podría molestar a aquellos que apuestan por el crecimiento del universo, quienes a su vez sentirán que un niño está jugando en el campo de los adultos.
Independientemente de lo que cada uno pueda pensar respecto a eso, hay una fortaleza de la cinta que nadie podrá negar: su excepcional reparto. El mismo es encabezado por un increíble Zachary Levi, que se desenvuelve espectacular como niño-adulto y como héroe poco convencional. Cada vez que él aparece en escena cualquier defecto parece desaparecer y cualquier duda queda resuelta, justificando cada centavo de la entrada de cine. Aunque con menos fuerza debido a la relevancia de sus personajes, acompañan a la perfección Asher Angel, Jack Dylan Grazer y el resto de los adorables niños que conforman una familia enormemente entrañable. Cierra el infalible Mark Strong, siendo un sólido villano que no desentona en ningún momento con el clima que se genera.
Resumiendo, el ahora llamado Worlds of DC da su primer paso con la aparición de un héroe muy particular que le permite aclarar sus intenciones de construir películas individuales en lugar de un universo. Lo positivo es que Shazam! es un buen film y eso puede hacernos pensar que este camino puede sentarle bien al universo cinematográfico de la editorial. Al menos por un tiempo.
La película de David F. Sandberg no es ambiciosa, pero es increíblemente efectiva a la hora de divertir al espectador. Las risas no faltarán en ninguna sala y esto en gran parte es conseguido gracias al carisma de Zachary Levi, quien aporta magia a cada escena en la que aparece. Quizás Shazam! no sea memorable, pero no debe faltarle a ningún fanático del género.



